A José Tomás

Y el toreo
se hizo arte
y tras la noche
volvió la luz.
Y los aplausos
rasgaron silencios
y la espera
valió la pena.
Y el tiempo
se detuvo
y el torero
se hizo leyenda.
Y la plaza
dibujó gestos
y sólo un nombre:
José Tomás.

Deja un comentario

Categorías