TORERO, TORERO

Te llevan a hombros.
Mírate.
Trinufando
en Sevilla.
Ayer eras
un niño
jugando al toro.
Hoy,
niño todavía
de diecisiete años,
recibes aplausos
de hombre.
¡Torero!.
¡Torero!, te
dicen.
Y tú, niño al
fin,
sonríes.

Deja un comentario

Categorías