DÚO DE PLACER: ACTIVIDAD. PASIVIDAD.
ACTIVIDAD.
Te beso, te lamo el cuello, enredo mi lengua con la tuya, te chupo los dedos, te escucho gemir y el sonido de tus gemidos me humedece, te mordisqueo el lóbulo de la oreja, susurro marranaditas en tu oído, te acaricio esa tableta de chocolate tan divina que tienes, me pierdo en la firmeza de tus carnes.
Preguntas, jadeante, qué quiero que me hagas. Nada, quiero que disfrutes, quiero hacerte gozar, quiero que te abandones al placer, que sientas…
Te toco por todas partes, deslizo con suavidad una uña de color chocolate por tu espalda, alcanzo con gula tu culo redondo y duro y lo aprieto, viajo con los labios a través de tu anatomía perfecta, deposito besos en tus muslos, en tu sexo, en tus hombros…
Ahora eres mío, haré contigo lo que yo quiera…
Te como la polla, es lo que más me agrada hacer, la engullo, entra toda, se sitúa con garbo entre mis dientes, te la succiono, tu respiración fuerte hace que mis intimidades se conviertan en ríos de aguas turbulentas, mamo con gula… lo dejo un minuto y te la pajeo, mi mano te la coge con fuerza, es el tiempo preciso para pasar mi lengua por la rajita de tu culo, penetro un poquito, mi lengua juega…
Regreso a mi paraíso particular, tu verga, y te la como con hambre.
Notar que se acerca tu orgasmo consigue que llegue también el mío. Somos dos cuerpos bellos y sudorosos convulsionándose a la vez, qué delicia. Te corres, mucha leche calentita y sabrosa que yo me trago.
Todo tu semen desciende por mi garganta, tú suspiras…
PASIVIDAD.
Tiras de mi pelo con suavidad hacia atrás, sabes que vuelve loca, me besas, me comes la boca entera, cómo sabes que me fascinan tus besos salvajes, tan profundos… Me acaricias, tus manos grandes navegan a través de mis piernas largas, bucean en la curvatura de mis rodillas, se pierden en el hueso pronunciado de mi cadera…
Jadeo, me excito, y me embriago de tus olores dulzones…
Quiero tocarte la polla, esa obra de arte que luces orgulloso, y no me dejas, me inmovilizas, tus dientes rozan mi piel, se detienen en los pezones ( duros y ávidos ), suben por la nuca, se pierden entre la melena. Me muerdes, son mordiscos dulces, y toda yo me contraigo en un escalofrío de placer…
Me hablas, pero apenas te escucho, estoy muy caliente…
Quiero que me comas la concha, lo necesito, y tú, con tu perversidad habitual, me obligas a esperar, todavía no, deslizas la lengua hasta mi ombligo, chupeteas la cara interna de mis muslos, hundes tu cara en mi vientre plano… Estoy jadeante y salida, cómeme el coño!…
Todo llega, tu boca, al fin, bebiéndose los jugos que mi vagina expulsa.
Lames, das toques de lengua, rozaduras dentales, mordisqueas un poquito, mis labios son ahora tu caramelo, lametones y caricias, te lo comes entero, qué bien chupas, mi rajita se moja y se vuelve a mojar, quiero que dure, quiero más… pero no puedo, y me llega un orgasmo brutal que me hace temblar. Mi coño palpitante sigue insaciable.
Cómo me encanta que me hagas tuya, que hagas conmigo lo que se te antoje…