Nimes
En Provenza, la Francia más soleada y mediterránea, se halla Nimes, una de las ciudades de mayor personalidad. Bella, con un encanto especial, llena de duende… Visitamos Nimes pasadas las Navidades, en compañía de un buen amigo francés, Daniel Daudet. La ciudad, rezuma arte por cualquier esquina…
La vieja urbe conserva restos romanos de gran calidad, posee espacios urbanos deliciosamente agradables, anchas y largas avenidas y mágicos enclaves repletos de sabor histórico. Nimes ofrece un montón de posibilidades…
nosotros visitamos el Anfiteatro, obra del siglo I después de Cristo. Uno de los anfiteatros mayores de la Galia. En la actualidad es el lugar donde se celebran corridas taurinas, desfiles y festivales de música. También el Maison Carrée, que data del año 5 d.C, dedicado a Cayo y Lucio César, templo que se conserva en perfectas condiciones.
Callejeamos por la bonita ciudad, por su casco antiguo, fueron días de frío y sol, paseamos por la calle Madaleine, arteria comercial, Plazas de l´Horloge y aux Herbes, calles du Chapitre, l´Aspic y Bernis, y Plaza del Mercado. Comimos en sus pintorescos restaurantes. Nimes cuenta con una oferta amplia en lo referente a museos, como íbamos al Salón de la Biografía, donde se presentó el libro ANTONIO ORDÓÑEZ, NATURAL(MENTE). únicamente vimos el Carré d´Art, lugar donde se celebraba ese evento. Es un museo de Arte Contemporáneo, ubicado al lado de la Maison Carrée. Obra de Norman Foster, es muy funcional y espacioso. Nimes atrapa.
Formentera

Siempre que llego a Formentera me invade una sensación extraña. Me siento libre, relajada, llena de magia. Formentera es un lugar único.
Suelo pasar parte de mis vacaciones en la bulliciosa isla de Ibiza, y siempre reservo unos días para huir a la tranquilidad que ofrece Formentera. Desde una isla, se ve la otra. Comparten una bella unión de hermandad y, sin embargo, son tan distintas…
Formentera es sol, blanco y azul, verano, el canto de la cigarra, chiringuitos de playa con suelo de madera, arenales infinitos, calas escondidas, falta de cobertura en el móvil, langosta, calor, bicicletas…
Horas y horas… que se detienen… lentas… horas de julio y agosto… horas de duende…
Marruecos

Acogedor, teatral, bullicioso, diferente… cualquier ciudad de Marruecos te cautiva, entra en ti a través de todos tus sentidos. Colorido, olores, sonidos… Marruecos vive, y, cuando lo conoces, vive para siempre en tu interior.
Marraquech, la ciudad bella. Todo en ella es espectáculo. La Plaza Djeena el Fma es increíble, lugar de obligada visita, todo lo real y lo irreal sucede allí. Y, por supuesto, un descanso en los jardines de La Mamonunia.
De Marruecos me gusta todo: clima, gentes, idioma, sonidos, aromas, paisajes, colores… Siempre es fascinante estar allí. Tánger, la ciudad bohemia, me fascina. Meknes, tan distinta, parece un lugar que no hubiera aún terminado de hacerse… Las playas de Agadir… y un buen recuerdo del chiringuito prometido de mi amigo Mafhoud…, Tetuán, con ese color, y el aroma andaluz…
Amsterdam

Realmente agradable haber nacido en Amsterdam, ciudad mágica, liberal, y de ideas muy avanzadas…
Amsterdam es una ciudad preciosa, repleta de canales y de puentes, viva y romántica. Abierta y tolerante, hizo del agua un valioso recurso, ciudad que, aunque cuenta con un sistema de transporte urbano que funciona muy bien, adora la bicicleta. Es frecuente incluso ver a las princesas desplazándose en bicicleta.
Amsterdam, con sus calles pintorescas y sus modernas tiendas, cuenta también con una amplia oferta de museos: el Rijksmuseum, el Van Gogh ( con la mayor parte de la colección del artista ), o el Stedelijk Museum son algunas de mis recomendaciones, hay más de cincuenta…
Pasear por Amsterdam puede ser fascinante. La Plaza Dam, llena de barecillos y de vida, es una especie de referencia en la vida de esta ciudad, siempre rebosa alegría y movimiento…
Los mercadillos, que en algunos dias de la semana, se instalan en las calles de Amsterdam – y de muchas otras ciudades holandesas- son un grato espectáculo lleno de color, muy originales, con buenos precios y enorme variedad de artículos: frutas, carnes, pescados, flores, antigüedades, prendas de vestir, cuadros, libros. Son realmente una fiesta con músicos y artistas.
La comida holandesa es sabrosa, consumen mucho pescado, y platos con sabores orientales… Son famosos los establecimientos que se ven en la calle, puestecillos llenos de colorido, donde se venden patatas fritas con salsas, las tradicionales salchichas, fricandelle, pescado ahumado… Es frecuente ver a muchas personas degustando al aire libre esos manjares. Para postre es muy habitual es pastel de manzana. La noche también es intensa en esta pequeña localidad del Norte, hay buenos restaurantes, y pubs muy divertidos donde escuchar buena música y bailar horas y horas. Y también están los coffeeshops… donde todo es posible…
Duermevela
La Luna me estaba mirando, blanca, redonda, pura. Era una noche fresca, serena. Más allá, fuera de mi finca, palpitaba el campo. La vida en movimiento. En la casa todos dormían. Y yo, allí, bajo un cielo de estrellas, sin sueño.Los nervios. Ya me lo habían advertido. El miedo, la vigilia, la tensión. La boca seca, el corazón alborotado, las manos temblorosas. Unas horas para el momento de la gran verdad.Mi debut. Una novillada picada. Todas mis ilusiones depositadas en ese festejo, todas mis esperanzas esperando ser promesas. La hora de demostrar, de decir ¡aquí estoy!, de empezar algo que sea el principio de una carrera excelente.Mi familia. Ha llegado el momento de no defraudar a mi familia, de agradecer sus desvelos, su confianza. De regalarles, a todos, un triunfo por tantas horas de fatiga y sacrificios.Mi familia también duerme.Dentro, en la casa, todos duermen. Huele a primavera, a campo, a nuevo. La noche avanza, lenta, pero firme, muy pronto amanecerá, una línea de fuego rojo cruzará el cielo. De momento, hasta el día duerme.Sólo yo, sin sueño, sigo aquí, acompañado por la Luna.Mañana, mañana me acompañará el sol.
POEMA DE JAVIER GARCÍA-BAQUERO
Surge la vida, milagro, de otra vida.
Sorprende.
Impúdica,
saliendo a gatas de lugar obsceno,
reclamando recien aparecida
tu oxígeno, tu sitio,
defendiendo tu territorio mísero
tu liquido elemento, tu placenta distinta
tu propio ser, tu común acento,
tu llanto entre los llantos que distingues
tu gesto.
Movimientos reflejos que te marcan,
miradas de unos ojos que te buscan, pequeña Celia
llegas al mundo nuestro
al de los humanitarios bombardeos
al de los cínicos silencios,
que no sea nunca el mundo tuyo,
cambialo
y nos cambias a nosotros
haznos….
Perdon
acabas de llegar y ya te pido
lo que los sabios
que fabrican bombas
(para piadosos y necesarios bombardeos)
y los filósofos, los necios
que explican todo y todo lo comprenden
los sabios y los filósofos
no cambian
lo que quiero que tu cambies aun naciendo.
Llegaste
sin pedir que te llegaran.
Naciste
con el cordon al cuello
y eso será tu vida
siempre al límite
una casualidad, algún acaso,
y no olvides, dulzura,
voluntad aún sin logros siempre firme.
Que sepas lo que buscas
aunque el mundo, testigo de tu hazaña
te diga lo imposible
que resulta soñar con lo asequible
tu voluntad que cambie lo que nunca
nadie
soño cambiar por inverosimil
por necio te diran
no escuches,
sigue.
Y si en el camino te dicen
que te pares
que es mejor el quietismo del rebaño
que el alocado correr del que persigue
la verdad
la mentira
equivocarse
nacer cada mañana,
y morir
con cada desplante del destino,
si te dicen que pares
que te avengas,
que razones,
como razonan aquellos que fundan
que mandan,
que deciden,
que saben y por tanto
te enseñaran en sus escuelas parcas
sus verdades a medias
sus mentiras sabidas
sus historias montadas sobre los perdedores muertos
y sobre los muertos que creyeron vencer,
su prosodia falaz
su gramática parda
la correcta sintaxis
de las palabras falsas,
sus sinonimias vagas
que son como metáforas
amor, placer, compaña
leyes, verdades,
eternidad, constancia.
Te enseñaran a poco que los dejes
su apoteósica algebra
infinito más infinito diran que es infinito
todo por nada, nada
nada más todo, todo
y siempre al fin los miles
da igual de que se trate, pero miles
de billetes.
de amigos, de hambrunas
miles de muertos,
miles de vivos, que son muertos que andan,
miles de solidaridades vacuas,
Y al fin
la apoteosis:
el pleonasmo algabráico
El mil de miles: Un millón
que no es infinito
pero es más importante
es todo.
Si te dicen que pares,
para,
y vuelve a ellos tus ojos
y miralos al fondo de su alma
y si quieres verte reflejada en ellos
como ellos quieren reflejarse en ti,
pues baja
te apeas de tu nube
y te subes en su alfombra mágica,
en la voladora que dicen que te lleva
al pais de los cuerdos.
Pequeña Celia llegas
y tu sonrisa ya
vale más que un efedieciocho
aunque vuele más rápido
y mas alto
y pueda asesinar
mas de mil sonrisas
a la trepidante velocidad del ruido.
Llegas,
y miras a comprenderlo todo
a captar los momentos
a buscar lo que ya tienes dentro
a asimilarte,
te identificaras pronto
busca al mamífero bípedo
al único capaz de la sonrisa
(con la hiena)
al que te mece en brazos
y te acaricia
Miras a comprenderlo todo
y todo no logras comprender
por que no lo ves todo
y aunque lo vieses, incluso lo tocases
nunca podrás comprender cosas
ójala,
no comprendas nunca la guerra justa
el amor distante,
la soledad amarga,
el color de las pieles de las razas,
el porqué de las fibras que nos vibran
con una canción
un verso… una mirada.
Que no comprendas nunca
el absurdo transcurrir
de la vida.
El sobrevenir de la muerte,
de la muerte del niño
que es vida
de la muerte del viejo
que es viejo,
de la muerte buscada con ansias del poeta
que sale a buscarla por la ventana
y yace
triste,
sólo,
incomprendiendo,
en una transitada acera de un intransitable ciudad
con la belleza inmensa de lo trágico
con la tragedia viva de la muerte
Que no comprendas siempre,
que no respetes todo
que te saltes las vallas de lo recto
que revientes el mundo,
que te quiero
y en mi amor de congénere,
de raza,
de igual que te recibe en este mundo,
y sin querer hacer de cicerone sabio,
ni querer recibirte con consejos
ni ser el que más sabe
al menos si que se
que te haran falta
palabras al oido,
complicidades,
apoyos en la ruina y palos en la gloria.
No te estaba esperando
simplemente has venido
y yo ya estaba aquí
sin saber donde estaba.
y al verte
he visto que venía una nueva soledad
a tantas soledades que ya estamos
ansiosas,
como perdidas,
esperando sin saber que esperamos,
sin saber, sin soñarlo
por que hay veces que la espera
se convierte en antesala de la nada
esperamos,
para decir que no estamos inanes
muertos de miedo
esperando, por que en la espera
siempre hay un halo de esperanza
falso tantas veces.
No esperes niña
muevete. Mueve el mundo
no dejes piedra sobre el alma,
y descubre
sorpréndete,asustate,
pero no esperes como excusa
ni como cobardía
GENERACIÓN ( magnífico poema de mi amigo Pablo Castro Abad )
Ni un pensamiento sin decidida acción
ni una pena que no cargue alegría
ni una frase sin búsquedas alternativas
ni una mirada sin sentimiento
Crecer es la gran posibilidad del hombre:
crezcamos todos los días y seremos los héroes de los cuentos.
Tiremos para siempre los lastres que tanto nos pesan,
olvidemos los orgullos que nos vencen y las palabras que
sobran.
! Qué las mariposas negras
mueran de frío esta noche ¡
¡ Qué los colores de las mariposas
acompañen el resto de nuestras vidas ¡
No somos almas perdidas
ni personas de sueños vencidos
ni amantes de amores simples
Somos españoles de razón y de fe,
de corazón , y de sabia raza
plenos de fuerza , pensamiento y acción.
Pablo Castro Abad, http://www.pablocastroabad.com
Humberto Parra y su arte

Humberto Parra es un pintor de grandísimo talento. Puede apreciarse en la lámina que me cede para mi página web, que fue el cartel de la última Goyesca en Ronda. La imagen es realmente perfecta, el artista refleja la siempre soñada plaza de la ciudad eterna, al Maestro Ordóñez, y a los dos nietos toreros que hoy reciben aplausos en los ruedos.
Eternamente Ronda (por Humberto Parra)

Siempre eternamente Ronda.
Y siempre eternamente el arte.
Mucho arte se recoge en esta lámina. Todo el arte del pintor Humberto Parra, excelente pintor y gran amigo, ser con espíritu bohemio y alma torera, que posee el talento necesario para realizar tan bella composición. Y todo el arte de Antonio Ordóñez, tan bien plasmado en este lienzo, todo su empaque, todo su aroma, toda su clase…
Antonio Ordóñez en estado natural…
HERMOSO TEXTO DE MI AMIGO JAVIER GARCÍA-BAQUERO
Todo empezó cuando mi tío abuelo Ricardo Salvado, que estaba en barrera, se lanzó al ruedo y pegó tres muletazos sin enmendarse, la historiografía familiar hace tiempo que olvidó si esto sucedió en Brozas, pueblo natal de mi yeya María Jesús o en Cáceres. En lo que coinciden todas la fuentes es en que a la bisabuela Manuela Muro le dio una aferesía cuando se enteró y en que los aficionados y conocidos le aclamaban al grito de ¡eres un hacha Salvado eres un petit Belmonte! que le sabría a cuerno quemado al bueno de tío Ricardo, por que además de partidario era amigo personal de Joselito.
Las imágenes se confunden en mi memoria, si la infancia de un hombre es su patria, mi patria son estancias en Los Romeros, una yegua Mimosa, un mastín Sultán y mi idolatrado tío José María siempre yéndose o viniendo. Las mañanas, en la amplia cama de matrimonio partida por la muerte del abuelo Vicente, con la Yeya y su recitar del que sólo recuerdos estrofas sueltas.
Y, en Talavera
A Joselito
Un toro infame
Muerte le dio
Pecado de impúber, no presté la atención necesaria y nunca trascribí las lecciones de historia familiar que cada mañana se dictaban entre las cálidas sabanas de la cama de la yeya, desayunando pringadas, churros o migas. Creo tener el derecho a ser heredero y hacer mías las vivencias y recuerdos de mis muertos. La leyenda familiar habla de comidas todos los jueves en casa de tío Manolo en Madrid, calle Menéndez Pelayo, tío Ricardo fijo y como invitado habitual, José María de Cossío. La leyenda cuenta como tío Ricardo le rebatía datos, opiniones, y era indefectible la llamada del escritor los viernes a las dos menos cinco, para no entorpecer el rito gastronómico, donde reconocía la absoluta razón de mi pariente extremeño.
La afición la mama mi padrino, Conde de Sorróndegui, piloto de helicópteros, buena gente hasta el dolor, caballista y taurino, años sesenta, ordoñesista de pro capaz de seguirlo a Madrid, Bilbao, Pamplona, Vitoria. Miles de anécdotas sobre el maestro de Ronda, la tarde de la Virgen Blanca, donde, bajo un aguacero y sin zapatillas, hizo que nadie se moviera de la grada y cortó un rabo. La noche después de una corrida en Bilbao, sala de fiestas Rumaniesca, hasta el nombre del chiringo tiene sabores añejos, ya saben sitios donde se reunían niñas bien de familias mal con niños mal de familia bien, y altercado de orden público por una falta al maestro, con Ordóñez presente y sin intervenir.
Yo aparezco después en esta historia, tengo ocho años, criado entre viejos, el Kiosco de Brozas o la Concordia. El Lido, el Montero.. en Cáceres, una infancia con mi querido padrino, vida social de barra, de charlas y amistades infinitas de una convidada, de porfías y mandados. De vivir en la palabra de otros, los niños, ver, oír y callar.
Una mañana estamos en Sevilla, la Pañoleta, parada y camino necesario entre Extremadura y Huelva, dos de mis mil tierras, copas, conversación taurina, hablan los sabios, viejos banderilleros, novilleros que no llegaron, veedores de aquellos tiempos, el Potra, el Tito. Más copas y ya no es por la mañana, el espacioso patio se hace estrecho, se levanta uno y con los brazos en las sienes imita los leños de un burel que alguno de ellos banderilleó en la Maestranza, otro se indigna y bajando la mano hasta la rodilla muestra por donde iba el toro, como la muleta salía una cuarta por debajo y ¡sin que se la tocase! Más copas, ya tampoco es por la tarde, un viejo gitano rico y extremeño se arrebuja la chaqueta y simula un paseillo al grito de ¡es un toreru dentru y fuera, huele a toreru anda en toreru y es toreru dende que lo parieron, chiquinu (y me mira), dende antis que el niñu la Palma lu concibiese¡ Aquella tarde quedo demostrado empíricamente que Ordóñez es un Dios, Curro una posibilidad a media altura, Paula un capote y Cortés un sueño, nadie después de aquello se atreverá a rebatirlo, al menos en mi presencia. Los piropos, los halagos de aquel día dejaban en pañales a los gitanos de Benlliure de Zabala. Welles o Heningway eran estudiantes de bachillerato al lado de aquellos viejos filólogos y sus pleonasmos y retruécanos. Goya era un aprendiz frente a la iconografía de ese día de cátedra de tauromaquia.
Al montarnos en el coche mi pregunta era obvia. Si Antonio Ordóñez es Dios, ¿por que no está en cielo? Mi padrino es de pocas palabras y guarda silencio, el gitano se echa a reír y me revuelve el pelo, sólo cuando años después veo un atardecer en el Tajo al lado de mi amor, entiendo que ese era el cielo del maestro.
En la imaginación de un niño este tipo de viajes toman el cariz de iniciático. El posterior viaje a Ronda es ineludible, y recuerdo al maestro viejo, fuerte, grande, con aura de torero, con caminar imponente, las palmas de las manos vueltas hacia atrás y ¡lo juro! andaba como el gitano de la Pañoleta, media sonrisa, mirada penetrante, me dio la mano de forma extraña, no como al niño que era, ni como a un hombre, yo le tendí la diestra, y el la apretó con la izquierda, me gusta decir que de esta forma dan las manos los dioses.
Lo vi torear tres veces, recuerdos vagos pero impresiones fuertes que se mezclan con mis recuerdos tribales, y todo es uno. No me atrevo a decir que he visto a los diez años, que he soñado, que he leído, que me han contado y que me han dejado en herencia.. Pero ese sabor a torero, esa impresión de lo distinto, ese coger al toro alante y dejarlo largo con una leve curvatura y sin enmendar las plantas, esa es mi imagen de Antonio Ordóñez.