Buscar
Archivos

Te encuentras en los archivos de la categoría Entrevistas con gentes del toro.

‘Entrevistas con gentes del toro’

Noelia Mota

Agradable y profesional, seria y segura de sí misma. Con un dulce acento de Cuenca. Joven sencilla.

1) Cómo empiezas a sentir la llamada del toro?
En casa de un amigo, montando a caballo. Fue entonces cuando dije, sin más ni más, que quería probar caballos con toros. Mi padre me apoyó, mi madre me preguntó si estaba loca, pero ahora están contentos y me apoyan.
2) La única rejoneadora en España en activo, verdad?. Qué honor, no?.
Sí, ahora mismo soy la única. Es un honor, sí, además me beneficia.
3) Pero… también es más duro… no podrás charlar con otras compañeras…
Sí, eso sí. Pero hablo mucho con Julia Calviere, que es francesa, o con Ana Baptista, portuguesa.
4) Has tenido algún problema por el hecho de ser mujer?.
No, ninguno.
5) Por qué te atrajo más el rejoneo que el toreo a pie?.
Porque me gustan mucho los caballos.
6) Qué puedes decir de los caballos?, dificultades, miedos…
Que me encantan. Lo son todo para mí. Mi herramienta de trabajo. Procuro cuidarlos muy bien para que en la plaza luzcan perfectos y lo den todo.
7) A qué toreros admiras?.
A caballo a Diego Ventura. A pie… no sé… hay muchos… José Tomás, Enrique Ponce…
8) Con quién te gustaría torear?
No sé… con Diego Ventura. Ya he toreado con él pero me gustaría volver a torear con él.
9) Crees que has recibido y recibes el apoyo suficiente para poder triunfar?
Sí, no tengo ninguna queja. De momento todo muy bien.
10) Normalmente cuajas tardes fantásticas… alguna en especial?
Jerez de la Frontera. Lo pasé muy bien, los caballos estuvieron muy bien y corté rabo.
11) Dónde prefieres torear?
12) Sevilla me encanta.
13) Qué recuerdos tienes de tu primera intervención en público?.
Lo pasé muy bien, y me di cuenta de que era un mundo complicado, difícil. Nervios no tenía, porque iba segura de mí misma, con buenos caballos…
14) Qué le pides al futuro? No sé… que siga todo así… y que poco a poco todo vaya a má

Julio Aparicio (hijo)

Se llama Julio, se apellida Aparicio, es joven y torero. Llega al Vip’s, donde hemos quedado, en compañía de un amigo, y pide un poleo, bebida muy apropiada para el frío que se respira en la calle. Se revela como un hombre tímido, buen lector, interesado por temas diferentes al de la tauromaquia, como la economía o la inversión, tiene detalles elegantes y es culto y agradable.
Comenzamos a hablar…

- Eres torero por tradición familiar… o eso no ha tenido nada qué ver?.
- Bueno… ha tenido mucho qué ver. Normal, viendo a mi padre… pues desde pequeño he pensado en dedicarme a toro, y ya lo decidí formalmente a los trece o catorce años.
- A qué toreros admirabas cuando eras niño?.
- De niño admiraba mucho a mi padre y a Paco Camino.
- Y ahora?.
- Bueno, los que más me gustan puedo decir que son mi padre, Antonio Ordóñez y Paco Camino.
- Y de los que están toreando ahora?.
- Los que están toreando ahora son compañeros, y no puedo escoger a uno o a otro. Hay una baraja muy buena de toreros ahora mismo.
- Qué opinión tienes de tus compañeros del día de alternativa, de Curro Romero y de Espartaco?.
- Muy buena. Curro Romero es un maestro, tengo muy buena amistad con él. Y Espartaco lo mismo, un caballero.
- Recuerdas las palabras de Curro Romero?.
- Sí, me dijo que fuera fiel a mí mismo. Y creo que lo he conseguido.
- Te parece difícil el camino que debe seguir uno para llegar a ser torero?.
- Sí, mucho. Muy difícil.
- Qué crees que debe tener alguien para llegar a ser matador?.
- Sobre todo afición.
- Háblame de alguna tarde tuya que te haya gustado…
- Pues… quizá la de mi debut con caballos. Era la primera. Y las primeras veces siempre se recuerdan bien…
- Qué opinas de esta temporada?.
- Para mí?. Ha sido buena, muy buena. Me he encontrado muy bien conmigo mismo.
- Y de la temporada en sí?.
- Pues bien, no?. Se ha visto que hay un plantel de toreros importante.
- Eres hijo de bailaora… cómo definirías el flamenco?.
- El flamenco es un sentimiento. Un modo de expresión.
- Y tú… eres muy flamenco?.
- Hombre!… me encanta… pero la verdad es que no heredé las aptitudes de mi madre, no sé bailar, no sé cantar… pero me gusta mucho, claro.
- En qué plaza te gusta torear?.
- En Madrid.
- Entrenas mucho?.
- Sí, sigo un entrenamiento duro y disciplinado. Hago mucho entrenamiento de salón.
- Qué esperas para el futuro?.
- Lo que quieren todos los toreros: suerte.
- Suerte: bonito deseo.

Sebastián Palomo Danko

Sebastián Palomo Danko es un joven torero, hijo de Palomo Linares, que ahora comienza su andadura taurina. Universitario, de modales exquisitos, y con planta torera. Un correcto caballero. Sebastián es simpático. Tres días antes de su alternativa, en Pontevedra, atiende esta llamada, sin ningún tipo de problema. Se encuentra, en esos momentos, corriendo, y no es ese un instante oportuno para realizar una entrevista, así que nos emplazamos para un nuevo toque telefónico. No es, Sebastián, nada estirado. Hijo de una gran figura del toreo, el joven debutante es educado, cordial, cercano, para nada una estrella, para nada un matador de esos, pocos, que se consideran dioses y jamás tienen un segundo para descender de las “alturas” en las que creen estar.
La siguiente llamada tiene lugar el viernes 3 de agosto. Palomo Danko se dirige a la ciudad del Lérez, está en un atasco que se registra en la A6, a la altura de El Escorial. De nuevo deja patente su simpatía y su amabilidad. Afirma no estar nervioso, confiesa desear que llegue pronto la tarde del sábado para dar lo mejor de sí mismo. Varios kilómetros de caravana no constituyen, obviamente, el lugar idóneo para una entrevista, así que se aplaza. Se deja pendiente para los días posteriores al 4 de agosto, día de la alternativa de Sebastián.

Palomo Danko agrada en Pontevedra. Se doctora en medio de flashes y aplausos. Es un momento muy emocionante. Sus faenas no resultan perfectas, pero su entrega es absoluta y total, y tiempo tendrá el ya Maestro para demostrar todo el toreo que le corre por las venas. El nuevo doctor en Tauromaquia deja un sabor muy grato en esta ciudad gallega donde su presencia siempre gusta.

Finalmente hoy, 7 de agosto, tiene lugar esta agradable conversación telefónica. Un chiringuito de la playa de Sangenjo, lleno de gente que se tuesta al sol, y el campo donde el matador dedica horas a su entrenamiento son testigos mudos de estas sabias palabras:
- Qué sensaciones tienes tras la alternativa?.
- Muy buenas. Estoy muy contento. Se trataba de un momento importante y lo he vivido muy bien. Quería una tarde redonda, y no fue así, se me complicó la cosa, pero yo me sentí muy a gusto, y como siempre pienso en positivo me quedo con todas las sensaciones buenas.
- Estabas nervioso?
- Sí, la verdad es que sí. Estuve muy tranquilo toda la semana, pero en ese momento sí notaba nervios. Y después, cuando se acabó todo, estaba agotado.
- Normal. Del momento de alternativa propiamente dicho, de las palabras de César Rincón, qué recuerdas?.
- Todo, no?. Fue muy bonito. El Maestro Rincón me dijo que iniciaba una profesión muy dura pero muy bella, y que era para él un orgullo y un honor ser mi padrino de alternativa. Yo le dije que igualmente para mí era una gran satisfacción recibirla de sus manos.
- Y la presencia de José Tomás…
- Ahí estaba, ahí estaba…
- Y el toro?, qué te pareció?.
- Bien. Noté un cambio grande del novillo al toro. Me sentí a gusto con él, unas sensaciones muy positivas.
- Pontevedra qué tal?.
- Bien. Igual que el año pasado. Con una afición que se hace notar bastante. Creo que me acogieron muy bien.
- Cómo decides dedicarte al toreo, cuando ya has cursado estudios universitarios, y ya tenías encarrilada tu vida profesional hacia otros derroteros?.
- Bueno, siempre me gustó, lo tenía pensado desde niño. Pero no me atrevía a dar el paso definitivo porque pienso que esta profesión implica mucha seriedad y mucha responsabilidad. Quería estar seguro de poder entregarme al cien por cien. Por eso tardé en decidirme…
- Y la figura de tu padre…
- Está presente. Lógico. Es una ayuda, su presencia.
- Te da muchos consejos?.
- Sí, sí los da. Es muy temperamental.
- Y a ti qué toreros te gustan?.
- Desde siempre he admirado a Dominguín. De los que torean ahora… hay muy buenos toreros. Me gustan mucho Ponce, José Tomás, El Juli… también César Rincón… la verdad es que hay muchos buenos.
- Qué aspiraciones tienes para tu carrera, ahora que empiezas?.
- Pues aspirar, uno siempre aspira a llegar a lo más alto. Si Dios quiere yo quiero triunfar, soy ambicioso. Pero no soy ansioso, dejo que el tiempo vaya pasando, pasará lo que tenga que pasar, yo pienso poner de mi parte todo y más.
- Qué torero crees que va a ser el más relevante de esta temporada?.
- Quiera Dios que sea yo, no?. Tengo confianza en mí mismo.
- Eso está muy bien. Te acuerdas de alguna tarde en especial?.
- Sí, claro, de muchas. Quizá la más especial la de mi debut, no?. Ahí es donde empezó todo.
- Define toreo.
- Qué difícil… no sé si sabré… es difícil. Es un cúmulo de sensaciones, de emociones…es una entrega, muchas cosas… momentos buenos y momentos malos… algo especial.
- Algo más…
- Pues que estoy encantado de haber hecho esta entrevista, al fin… tras tantos contratiempos. Para cualquier cosa que sea necesaria, aquí estoy yo, de acuerdo?.

Así es Sebastián Palomo Danko: un torero de verdad.

David Mora y el toreo

David Mora es un torero madrileño que nace en Madrid el 5 de febrero de 1981. Ha recibido su alternativa recientemente, el 31 de agosto de 2006. A David le conozco en un programa de radio, a partir de ahí siempre nos tratamos con cariño, es un joven amable y un matador que despunta. Mientras se desarrolla esta entrevista, telefónica, David está paseando, le agrada el campo, caminar, andar bastante para coger fondo. Es un diestro que se prepara mucho físicamente.
En esta ocasión conversamos brevemente sobre estos temas:
- Define toreo.
- Es algo espiritual. A mí esa palabra me suena a grandeza.
- Qué bonito. Cómo decides hacerte torero?.
- Siempre. Desde pequeño siempre me ha gustado, me llamaba mucho la atención el tema, iba a capeas… Después, con trece años, me apunté a la Escuela Taurina de Alcorcón, yo vivía en Móstoles y me pillaba cerca… Allí ya empecé a meterme en esto en serio.
- Y qué toreros te gustaban?.
- De los que no he visto… los de toreo clásico del bueno. Manolo Vázquez, Pepe Luis Vázquez, Ordóñez, Dominguín… Esos toreros, no?, que tienen que gustarle a cualquiera porque han sido importantísimos. Bueno… siempre teniendo en cuenta que a mí me gustan todos los toreros, todo el que se pone delante del toro siempre aporta algo. Después, ya de época más reciente, me ha gustado mucho Ojeda, José Tomás…
- Obvio… lo de José Tomás es obvio. De los que están toreando ahora mismo qué opinas?.
- Ahora yo creo que hay una saga muy importante de toreros, no?. Los que ya son figuras del toreo, como Perera, Rincón, El Cid, Ponce, Castella… me gustan muchísimo, demuestran a diario porque están ahí. Luego están Cayetano y Talavante, que, llevando aún poco tiempo, ya están triunfando. También me gustan. Y, por supuesto, toreros que están ahora mismo en la lucha, que se están ganando los puestos, como Fernando Cruz, Iván Fandiño, Matías Tejela… Esos están luchando día a día, lo están haciendo muy bien, y están aportando cosas muy buenas.
- Te parece que está ahora bien la Fiesta?.
- Hombre, yo creo que sí. Al público le han venido bien estas ferias importantes, como la de Sevilla. Se anima la gente a ir a las plazas.
- Cómo ves tu futuro?.
- Muy bien. Soy un torero nuevo, con ganas. Siempre tratando de salir de cada situación lo mejor posible. Espero estar en plazas importantes y hacerlo bien.
- Algo bonito, para finalizar…
- Esto es una lucha continua, unas veces estás arriba, otras abajo, pero con fuerza y creyendo uno en sí mismo hay oportunidad.
- Qué bonito. Muchas gracias.

David Martín de Vidales

David Martín de Vidales es un joven toledano, amable y simpático, que tiene muchas ganas de decir muchas cosas en el universo taurino. Se entrena a diario y a conciencia, y espera con ansia pero sin desesperanza una oportunidad. Estar, como él dice, “sentado ahora en el banquillo” es muy duro, pero muy positivo porque le sirve para esforzarse todavía más y para darse cuenta de que no se ha equivocado al optar por esta arriesgada, y bella, profesión.
A David Martín de Vidales y a David Mora les conozco en un programa de radio. Faltan tres días para la Goyesca de Ronda, ya se ha presentado mi libro, y hablamos mucho de la familia Ordóñez. Los dos “Davides” se muestran encantadores, y se inicia allí una relación muy bonita de camaradería.
El sábado, 16 de junio, me encuentro con David Martín de Vidales en una cafetería del barrio de Salamanca. Fuera llueve, parece otoño. David aparece acompañado de su buen amigo Manuel. Con cafés con leche delante, y tés americanos porque allí no saben preparar irlandés, la conversación muy pronto se anima y se torna interesante. De todo lo que hablamos, esto que ahora se reproduce se puede interpretar como una entrevista realizada a David Martín de Vidales, joven, como se va ver, preparado, maduro, con una sensibilidad a flor de piel y con una tremenda ilusión por torear y por hacer disfrutar de su toreo a los amantes de este arte.
-¿Cómo empiezas tú a dedicarte al toro?.
- Verás… de niño y sin ninguna tradición familiar. Mi padre es escultor, igual que mi abuelo y mi bisabuelo. Mi madre trabaja en un hospital, no había nada en la familia que hiciera suponer que yo me iba a dedicar a esto. A eso de los dieciséis años empecé a acompañar a mi amigo Ricardo, que era novillero, como ayuda de mozo de espadas. Empecé a picarme con el tema, con el campo, las capeas… Vi que me gustaba el tema y decidí, sin decir de momento nada en casa, apuntarme a la Escuela Taurina.
- ¿ A cuál?.
- A la de Domingo Ortega. Como ya tenía dieciséis años no necesitaba consentimiento de la familia, así que me apunté, y con mis ahorrillos me compré un capote y una espada. Empecé a acompañar a mi amigo, y en casa lo escondía todo, hasta que un día llegué magullado y ya se dieron cuenta de que estaba toreando.
- ¿Y?.
- Y muy bien. Me han apoyado siempre. Mi padre ha ido dos veces a la plaza, a verme, y en las dos resulté lesionado por el toro, por lo que le he pedido que no vuelva ( je, je ). Y mi madre no puede verme…
- Normal, casi ninguna madre puede.
- La mía, desde luego, no. Lo pasa muy mal hasta que no la llaman para decirle que todo ha ido bien.
- ¿Cómo sigue tu trayectoria taurina?
- Empecé con las capeas…Conozco a José Montes, que es el primer matador con el que tengo la oportunidad de entrenar. Y resulta que me clasifico a la vez para los certámenes Zapato de Plata y Puerta Grande. Me aconsejan que me presente mejor al de Puerta Grande, y va muy bien. Ahí tengo la oportunidad de conocer a Eugenio de Mora, que me aporta muchísimo, y me voy a entrenar con él a la finca, a Badajoz.
- Qué bien, no?.
- Sí, muy bien. Muy bonito todo. Recuerdo con mucho cariño las capeas, una semana que pasé en Salamanca, fue una semana en la que no salió el sol ni un solo día e hizo muchísimo frío… una vida así en plan bohemio… la gente se portaba muy bien con nosotros, tengo unos recuerdos preciosos.
- Y, comentabas, que ahora estás sin apoderado… Has tenido mala suerte con tus apoderados?.
- Noooo. No, para nada. Al contrario. Al principio estuve con Miguel Sánchez, que me ayudó muchísimo. Es una persona excelente. Después, bueno… por motivos personales y tal, se decidió que no siguiera con la relación de apoderamiento por no poder disponer de todo el tiempo para mí, pero mantenemos una estupenda relación de amistad. Luego, en el 2006, vino Paco Alcalde. Y genial, claro. Fue una gran campaña, es una gran figura del toreo. Lo que pasó fue que después nos dimos cuenta de que teníamos puntos de vista diferentes, pero la amistad se mantiene… Fue para mí muy positivo Paco Alcalde.
- Y ahora…
- Y ahora, ahí ando. Ahora mismo estoy solo. Bueno, solo… hay un hombre en Toledo que, indirectamente, me está ayudando. También me ayuda mucho Miguel, el chófer de Cayetano. David Cajiga, aquí en Madrid. La verdad es que recibo muchos consejos y me siento bien arropado. Otra cosa que me ayuda mucho es la amistad. Fuera del toro tengo buenísimos amigos, que me apoyan en todo. Y, dentro del toro, buenos compañeros. Y algún muy buen amigo. Como David Mora. Con David Mora me llevo muy bien, entrenamos juntos, y hablamos muchísimos de toros. Una charla con David, la verdad es que me alimenta muchísimo.
- Sí, David Mora es muy majo.
- Pues sí que lo es. Me alegré muchísimo de lo bien que le fue ayer.
( Se refiere a una tarde en la que el joven Mora corta dos orejas y rabo ).
- Y, David… qué apoderado quisieras tener ahora mismo?.
- Uno que quiera ser mi amigo. Además de mi apoderado mi amigo. Que le pueda contar todo, confiar en él, que me escuche…
- Ponle nombre…
- Hombre… a mí, ahora mismo… por pedir me gustaría Roberto Domínguez.
- Normal.
- Es que es el mejor. Como torero me gustó muchísimo. Y, ahora, como apoderado, excelente. Al Juli se lo hace perfecto. Ese me gustaría. Y, si Ponce dejara el toreo, Ponce como apoderado.
- Prefiero que Ponce no deje el toreo…
- Yo también. Ponce es… soberbio…un maestro.
-Y, ya que hablas de maestros, ¿qué toreros te han gustado?.
- De los de antes Belmonte. Es una figura. Domingo Ortega. Un pedazo de torero. Antonio Ordóñez. Curro Vázquez con el capote. Julio Robles. Roberto Domínguez.
- Y de los que están toreando ahora…
- Ponce.
- Rotundo.
- Totalmente. Hay muchos muy buenos. Pero Ponce…es Ponce. Me gustan la clase y la sabiduría de Ponce. El Juli, la raza que tiene. Miguel Abellán, que lo pone todo, me gusta mucho. Manzanares.
- Manzanares hijo?.
- Sí. Le vi el día del Corpus y se me pusieron los pelos de punta, me emocioné, es un pedazo de torero. Bueno, Manzanares padre también me ha gustado mucho. Y el hijo no sabe la suerte que tiene de tener al lado a una figura como su padre, dándole consejos, eso no se paga ni con todo el dinero del mundo.
- Sí, el padre siempre le acompaña.
- Sí. Manzanares hijo la verdad es que va a ir cada día a más. Y no son iguales, no es igual que el padre. Del hijo me gusta cómo balancea al toro, cómo le enseña a embestir…
- Pero, sobre todo, Ponce, no?.
- Sobre todo Enrique Ponce. La primera vez que toreé una vaca coincidí con Ponce. Estaba allí. Y me dijo “chaval, hay que entrenar más”.
- Y tú?.
- Yo?, imagínate… casi no podía hablar, “no se preocupe, Maestro- le dije-que voy a entrenar todavía más”.
- Y qué plazas te gustan?.
- Antequera.
- Ronda, no?.
- Sí, Ronda también. Es curioso, las vi el mismo día. Fui con mi novia y vimos Antequera y Ronda. Y, no sé… la de Ronda, claro, es emblemática, pero se me quedó en el cuerpo el sabor ese que desprende Antequera. Y después Sevilla…
- Magistral, no?.
- Sí. En Sevilla se escuchan los cerrojos, esa clase… Y Madrid, claro. Tengo muchas ganas de que me pongan en Madrid y darlo todo.
- Ojalá.
- Sí. Yo, desde luego, me entreno a diario. Cada día más que el anterior.
- Y los vestidos de torear…
- Son caros. Hombre… yo entiendo que llevan mucho trabajo, mucha faena, los dibujos… Pero son preciosos. A mí me gustan clásicos. Y de color, el que prefiero, es nazareno y oro.
Continuamos la conversación, David habla maravillas de su familia y su novia, que le ayudan muchísimo. Padre, madre, hermana, novia… sus buenos amigos. Su gente. La gente que le apoya y cree en él.
Es fácil creer en David Martín de Vidales. Es un tipo serio, con la cabeza bien puesta y las ideas muy claras. Se merece el triunfo que anhela. Lucha cada día y tiene mucho qué ofrecer.
Fuera, sigue lloviendo…

Joselito y sus palabras

Conocer a Joselito, con motivo de la elaboración de ANTONIO ORDÓÑEZ, NATURAL(MENTE) fue un grato placer. Un torero de verdad, de sentimiento, también un hombre culto, gran lector, más que buen escuchador. Le telefoneo para esta entrevista, y me atiende con toda la educación de la que siempre hace gala. Así se desarrolla nuestra conversación:
-Cristina: Hola, espero no molestar…
-Joselito: Hola, no molestas en absoluto.
-Cristina: Como ya te comenté esta mañana, esto va a ser muy breve, cuéntame a qué te estás dedicando ahora…
-Joselito: Pues, fundamentalmente, a la ganadería. Dedicado por completo a la ganadería y a acompañar a César Jiménez, que, aunque no soy su apoderado, funciono como si lo fuera.
-Cristina: Una posible vuelta tuya…
-Joselito: No, para nada. No se me ocurre, ya no me veo para eso. No sería honesto conmigo mismo si regresara.
-Cristina: Pues es una pena… Como hombre culto, con pasión por la lectura, ¿de qué modo definirías tú el toreo?.
-Joselito: El toreo es una forma de vida, una expresión, un sentimiento. Así pienso yo y así ha sido para mí. Claro que hay algunos que sólo están en este mundo del toro para aprovecharse de él. Es evidente que yo me he aprovechado de él en el sentido de que he vivido de él, no?, pero de una forma noble, he vivido por/para y del toro. Por eso digo que es una forma de vida.
-Cristina: ¿Y esta temporada qué sensaciones te causa?.
-Joselito: Ilusión. Como aficionado mucha ilusión. Nunca había visto un plantel tan grande de toreros con tanto qué ofrecer. Hay de todo, el que lleva mucho tiempo, el que empieza y el que está en la mitad. Eso anima mucho a la gente a salir de su casa y acudir a la plaza.
-Cristina: ¿Alguno que te llame la atención más que otro?.
-Joselito: Morante y Talavante. Y Cayetano. A Cayetano aún no le he visto. Creo que necesita tiempo, no lleva nada de tiempo. Ha levantado mucha expectación y necesita tiempo para ser. Creo que Cayetano es un gran proyecto que puede ser una gran realidad.
-Cristina: Sí, Cayetano levantó demasiada expectación y eso no es bueno…
-Joselito: No, pasa siempre y no es nada bueno, hay que dar tiempo a los toreros.
-Cristina: ¿Qué toreros destacarías?.
-Joselito: ¿De todos los tiempos?. Belmonte. Manolete. Ordóñez. Camino. Hay tantos… Ojeda me impresionó. Curro Vázquez… Un torero que se llama Pepín Martín Vázquez, solamente vi una película suya, un torero de los 40 que toreaba como hoy, un adelantado a su tiempo… Hay muchos, Paula… Esos, básicamente, son los que me han dejado huella.
-Cristina: ¿Algo bello para finalizar?.
-Joselito: El amor y el respeto que yo he sentido siempre por esta profesión. Y una frase de Manolete que leí en un cuadro de Alberdi, no Alberti, Alberdi, decía así: “ He tenido un sentido exacto de la honradez profesional, pero desgraciadamente a otros que andan alrededor del mundo del toro no les sucede lo mismo”. Esa frase de Manolete me impactó, cómo pensaba el tío… ¿Te ha parecido bello?.
-Cristina: Más bello imposible. Un millón de gracias. Cristina Padín

Categorías