‘Entrevistas a jóvenes promesas del flamenco’
Mónica

Mónica Iglesias es una joven de diecinueve años de edad. Joven, guapa, culta y preparada. Es mi amiga y, además, es una estupenda bailarina. Una futura promesa del baile, todavía está completando su formación, para después poder triunfar en esta difícil, y bella, arte.
Mónica y yo quedamos con frecuencia. Solemos reunirnos para desayunar, comer, cenar, tomar una copa o ver tiendas, siempre disfrutamos de buenos momentos, siempre conversamos con franqueza, siempre compartimos secretos e ilusiones…
Sin embargo, aunque nuestra relación es muy fluída, esta entrevista se la realizo a Mónica por teléfono, y luego la completamos a través del messenger, yo me encuentro en el campo en plan rural, y ella está en Madrid.
- Defíneme el flamenco.
- El flamenco para mí es una forma de vida. Es expresión, sentimiento, algo que llevas dentro, el flamenco lo sientes durante todo el día, es una manera de vivir. Es una sensación, a veces muy redonda, a menudo es una grata sensación, como esa que sientes cuando estás a gusto en la cama. Es un escalofrío, un gusanillo, algo que te recorre el cuerpo. Puede ser como el buen jamón de Jabugo, alegre y salado. Para mí, es la mejor manera de disfrutar. Son sabores… Es chulería, también, es feminidad ( en mi caso ) que explota… es sangre hirviéndote en las venas, y explotando con remate en una soleá. Es, también, algo que te vuelve la mente más selecta, más exquisita… No sé, podría estar días y noches definiendo el flamenco…
- Háblame de tus inicios en el baile.
- Bueno… empecé bailando ballet clásico. A los tres años. En una academia de barrio. Que, muchas veces lo pienso, me vino muy bien… Después, como mi padre tiene mucho ritmo, es muy musical, me empezó a aficionar a otra clase de música, como blus, flamenco, música muy racial… y me gustó. También escuchaba mucho a Lole y Manuel… Y así fue como decidí empezar con la danza española, las castañuelas… Mi profesora, que es una buenísima bailarina…
- Sí… eso te quería preguntar, explícame la diferencia entre bailarín y bailaor. – El bailaor sólo se dedica al flamenco. El bailarín está formado en otras disciplinas, como lo son la esencia bolera, el folclore español, la estilización del flamenco… – Ah, entiendo. – Bien, entonces, mi profesora, que para mí ha sido siempre una flamenca… se llama Elena Cabezas, ha bailado con Gades, con Luis Ortega, con José Huertas… con mucha gente… pues me animó, me animó a que intentara entrar en el Conservatorio. Y así fue como entré… a veces pienso que debiera haber estado aquí desde pequeña, pero jamás me arrepiento de mis inicios, pienso que aprendí mucho. Y le estoy muy agradecida a mi profesora por haber empujado… CONTINUARÁ…